martes, 3 de junio de 2008

¿La llave se cerró?

“El petróleo”, que está asociado al desarrollo de rocas sedimentarias depositadas en ambientes marinos o próximos al mar, y que es el resultado de procesos de descomposición de organismos de origen vegetal y animal, que en tiempos remotos quedaron incorporados en esos depósitos, hoy nos juega una mala pasada. Se agota.

Desde años y siglos los recursos de la naturaleza han sido tema de preocupación y de contiendas dentro de la humanidad. El no saber aprovechar y el aprovechar demasiado, ha llevado al tapete durante años a todos los que sufren y sufrirán por la falta de un recurso que al parecer se nos está acabando.

Porque cuando existe abundancia, en muchas ocasiones el hombre es generoso, pero cuando existe carencia, por naturaleza nuestra vida se limita a nuestro metro cuadrado.

Que sucedería si por el sólo hecho de no prevenir nos quedáramos sin este recurso tan necesario, lo más probable es que lamentaríamos el no haber cultivado y no haber aprovechado en su minuto la eficacia y la necesidad que lo es. La vida sin petróleo no será la misma que conocemos y que acostumbramos a llevar.

De aquí obtenemos, para comenzar, el combustible, la gasolina, el diesel, con el cual cargamos nuestros vehículos y sin dejar atrás para los transportes que unen países, ciudades y culturas. Aviones, autobuses y barcos quedarán sin movimiento, hasta que se descubra una alternativa.

También lo usamos para generar electricidad y para obtener energía calorífica para fábricas, hospitales y oficinas y diversos lubricantes para maquinaria y vehículos.

El petróleo ha transformado la vida de las personas y ha cambiado la economía de las naciones. El descubrimiento de este creó riquezas, modernidad, pueblos industriales prósperos y nuevos empleos, motivando el crecimiento de las industrias mencionadas.

Ahora bien, fácil sería culpar a algún país vecino, pero el problema de fondo viene en la despreocupación por cuidar un recurso necesario para la vida.

Sin ir más lejos, hoy Chile se ve envuelto en una escasez de recursos que podrá provocar caos, guerras, conflictos y enemistades si el problema no tiene solución. Ya en estos momentos nuestras necesidades básicas se están viendo afectadas. Alzas en los productos alimenticios, consumos básicos restringidos y si esto fuese poco, cargamos con la historia de un impuesto que en su origen se creó para la reconstrucción de carreteras y perfectas obras viales.

Ante esta crisis la Presidenta Michelle Bachelet anunció mil millones de Dólares para solventar las fuertes alzas del petróleo en los mercados internacionales. Si bien esta medida podrá minorar el efecto de las continuas crecidas, el panorama internacional no se ve alentador.

Las intenciones del gobierno es esperar que el mercado se estabilice, colocando en este fondo recursos que lo más probable es que en un corto plazo no sirvan de nada, si el valor del petróleo durante los próximos tres meses seguirá su tendencia.

La verdad de las cosas, es que en el peor caso, una vez finalizado el recurso que otorgó la Presidenta, los precios se elevaran al doble de lo expuesto hoy en televisión.

La decisión de inyectar recursos no es del todo mala, por el momento nos ayudará a detener la inflación, para así cumplir con lo proyectado, entre 2 y 4 % anual.

De todas formas lo que viviremos estos meses del fondo de estabilización, será nada más que un ANALGÉSICO para el dolor de cabeza que en algún minuto nos llegará. Deberemos enfrentarnos con un panorama poco alentador, y con una vida el triple de cara.