lunes, 7 de julio de 2008






Sin duda, cada año que pasa los medios de comunicación toman más fuerza con respecto a las obligaciones o deberes de la ciudadanía. Se han incrustado perfectamente en las vidas de todos quienes a diario revisan un poco de la programación que estos ofrecen.


Muchos piensan que el poder lo tienen los lectores, porque escogen qué leer, qué escuchar y qué mirar, ¿pero quiénes escogen qué leerán, qué miraran y qué escucharán?


En ocasiones, el engrandecimiento de los acontecimientos ha provocado crisis colectiva y un compromiso con la ciudadanía que es inevitable, todo producto de una serie de imágenes, música y testimonios que comienzan a dulcificar los corazones de las personas.


Como dicen por ahí, “los medios mueven masas” y este es el punto que se debe analizar. Se debe realizar una pausa en cuanto a la fuerza y la magnitud que tienen los periodistas y sus cámaras.


No es correcto que se haga todo lo que los medios indiquen, aunque inconcientemente la fuerza que estos colocan ante la sociedad es inmensa y terminamos siendo unos “esclavos” de la comunicación.

Un caso claro y cercano es la muerte del General José Alejandro Bernales, quien después de un accidente que le costó su vida, se ha transformado en un ídolo de la institución de Carabineros y de todos los chilenos, sin desmerecer el trabajo que Bernales realizó en la ciudadanía.Si bien, las fuerzas policiales realizan a diario un trabajo por la sociedad, por combatir los delitos y por mantener un orden en el país, el tema es la magna despedida que se vivió tras el fallecimiento del General.


¿Tan grandioso era el sr. Bernales?Bastó que la televisión, (Canal 13, Chilevisión, TVN, Mega y canales de Televisión por cable), prensa escrita y radios comenzaran con su deber y esto se transformó nuevamente en el FESTIVAL DE LAMENTOS.


Bombardearon sin discriminación por horas y días, dejando sin elección de que ver a muchos chilenos. Se realizó una sobreexplotación de imágenes. Si bien Bernales era un caballero sociable, agradable y firme con sus convicciones, la prensa, como ya lo ha hecho en otras ocasiones, no dio tregua con el fallecimiento de tal.¿Si los medios no hubiesen hecho tanta alarma de lo sucedido, se hubiesen llenado las calles de personas despidiendo al General?, lo más probable es que el número no hubiese sido 20 mil y tal vez se hubiese reducido a 5 mil.No es primera vez que los medios realizan esto, no quiero decir si es malo o es bueno, pero de que es una MANIPULACIÓN de información, lo es. Recordemos que pasó lo mismo con Carolina Fadic, actriz, quien con el llamado de la prensa la despidieron alrededor de 2 mil personas, o lo que sucedió con Julio Martínez, Periodista deportivo, a quien ciento de personas salieron a despedirlo.

Si los medios de comunicación tienen ese potencial, esa fuerza de realizar llamados y crear conmoción de un minuto a otro en todo el país y en todo el mundo, ¿por qué no utilizar este recurso en otras cosas?


Cuando las noticias impactan, la sociedad se paraliza, como lo fue en el caso recordado del 11 de Septiembre, en Estados Unidos, con la caída de las Torres Gemelas. Noticias que estremecen al mundo y que es difícil alejarse de la consternación. En estos caso la gente busca la noticia, por que son hechos que repercutirán de una u otra forma en todo los continentes, pero ¿qué sucede cuando son noticias de la índole tan personal como el fallecimiento de personas, que hacen algún bien o se destacan en un entorno? En estos casos se juega con la información de familias y amigos por completo, quienes producto, quizás de una insensibilidad periodística, se ven afectados por días con la noticia y por los recuerdos plasmados en imágenes y testimonios crudos en televisión y otros medios ya mencionados.Si la prensa y los señores comunicadores tienen la fortaleza de mover tantas masas y colocar en boga temas de este tipo, llegando a tal magnitud de alentar a cientos y miles de personas a salir a las calles con frió, lluvia, sol y calor, a despedir a seres que tal vez, nunca fueron siquiera tema de conversación en los círculos que se rodean, entonces, este mismo mecanismo deberían usarlo para mover soluciones, para enfrentar la realidad y retar a las autoridades, que al parecer muchas veces intimidaran a estos grandiosos periodistas.¿Por qué la prensa no habla directamente y le realiza un juicio moral a la Presidenta Michelle Bachelet?, sólo por poner un caso. ¿Por qué no le informamos a todo Chile, que la medida de inyectar recursos por el problema que nos acontece del petróleo, es sólo un parche y no se está dando ninguna solución? ¿Por qué los medios tienden a ocultar información?


La prensa debería utilizar las mismas fuerzas y el mismo mecanismo con el cual hacen noticias a costa de la gente, para solucionar problemas reales. Los medios de comunicación y los periodistas, tienen el sartén por el mango y lo están usando claramente a conveniencia de ellos, no de la ciudadanía. Perfectamente podrían denunciar todas las irregularidades que suceden dentro de un gobierno, que muchas veces me parece que se está quedando dormido.


Los medios de comunicación venderán la información, a todos quienes la compren, porque no la entregarán jamás sin esperar algo a cambio. Quiero decir, que la información está ahí, presente, y será la ciudadanía quién determine si la fuerza que tienen los medios puede ser usada a favor o sólo como MONOS DE CIRCOS, que apoyan a potenciar canales de televisión, y mayor sintonía, haciéndose partícipe de todas las siguientes telenovelas, al más puro estilo venezolano, en donde lo más probable es que sus protagonistas sean nobles y amables caballeros, dentro de un ataúd.